Secciones:

· Inicio
· Foro
· Noticias por Tema
· Colaboraciones (Noticias)
· Preguntas Frecuentes
· Calendario de Eventos
· Equipo Robado/Perdido
· Zonas de Vuelo
· Clubes/Escuelas/Tiendas
· Clima por Zona
· Galería de Fotos
· Lista de Pilotos
· Artículos
· Descargas


ANPYP:

· Representantes de la ANPYP
· KMZ (Google Earth) Despegues/Aterrizajes nacionales
· Reglamento del CNMP 2005
· Requisitos para fecha CNMP
· Ranking Nacional
· NOTAM: Certificación de Primeros Auxilios de la Cruz Roja
· Norma Oficial Mexicana de condiciones de la práctica de deportes aéreos.


Información del portal:

· Lo Más Popular
· Quejas / Sugerencias
· Recomiéndenos
· Estadísticas del Portal
· AvantGo


 Bienvenido!
Registrese en ANPYP.ORG!



El registro es completamente gratuito y podrá acceder a todo el portal ANPYP.ORG

 Crear Cuenta
 Login:
Usuario:


Contraseña:


Recordar Usuario

Administrador
Fuera de Línea Fink!_© 
Miembros:
Ultimo: Nuevos Hoy:0
Ultimo: Nuevos Ayer:0
Ultimo: Total:345
Ultimo: Ultimo:
crisdavmed
Miembros: Conectados
Miembros: Miembros:0
Invitados: Invitados:8
Total: Total:8
 Miembros en Línea
No hay miembros en Línea

Debe de haber ingresado primero a su cuenta de miembro registrado de la ANPYP.ORG para poder hacer uso de su E-Mail.




"Para saber como se que el clima es idóneo para volar, simplemente tomo una tarjeta azul con un agujero en ella, si el cielo empata con el color de la tarjeta, es hora de volar!"

-- Gordon Baxter


Top Paragliding Sites

Top Paragliding Sites

Vote ahora haciendo click
en el botón azul! Gracias! :)

  

"...en gran altura. (Iztaccihuatl 2003)"



Crunch, crunch, crunch, mi corazón esta a mil por hora y mi mente corre sin parar, la tierra dentro de mi boca sabe a frío y la sonrisa en mi cara no esconde los dientes llenos de tierra negra.


Mariano Castelao “Tiburón” (izquierda) y yo (derecha)
Fotos: Leonardo Torres R.


Hago el primer intento y siento como mi parapente sube disparejo, no lo puedo ver porque estoy intentando despegar de frente pero entiendo que alguna línea debe de haberse atorado en alguna de las innumerables piedras de este nuevo despegue, se me acaba el aliento y el corazón me late increíblemente rápido.


Despegue Salvaje a 4600msnm.
Con el casco blanco Mariano Castelao y en chamarra de plumas Leonardo Torres.
Foto: Ruth Menchaca Romo.


Recojo mi vela y la vuelvo a colocar en la zona del supuesto despegue, me ayudan Leo, Ruth, Mariano y el Fusy. Me pregunto si intentar despegar desde la zona de refugios del Iztaccihuatl sea siquiera posible, el viento ha estado errático y solamente durante los últimos 20 minutos se ha estabilizado del oeste. La increíble altura de 4600msnm no me esta ayudando en nada, la vela se siente sin presión y cada movimiento a esta altura me deja sin aliento, especialmente porque mi mente se encuentra en un estado de anticipación que acelera todo en mi incluido mi corazón que creo late a mas de 130.

Espero una nueva racha de viento he intento despegar de nuevo, ahora la vela sube dispareja para el otro lado y en un intento de corregir me saca a volar en un péndulo bastante feo, se que tan solo 20 metros mas adelante la rampa de arena sobre la que estamos se convierte en una pared de roca vertical de mas de 30 metros de alto. Tras el primer péndulo regreso a tierra con fuerza pero sobre arena, la vela se adelanta y la hago caer frente a mí sobre unas piedras.

Estoy algo asustado y comento que quizás no sea el mejor momento para volar y acostumbrado como estoy de escuchar mi voz interna, decido dar por concluidos los intentos por lo menos hasta que se me pase el susto y mi corazón comience a latir “normalmente”. Leo me ayuda a desenredar las líneas de entre los grandes pedrones, y mientras estamos en estas oigo que Mariano levanta su vela de reversivo y la logra poner sobre su cabeza, aprovecha la ocasión y se lanza a volar. De inmediato, y para sorpresa de todos, comienza a ganar altura. Con esta gran noticia, me emociono muchísimo y en seguida coloco mi vela de nuevo y ahora la levanto perfecto y me lanzo tras Mariano.

A diferencia de el yo no subo de inmediato, así que busco la arista bajo mis pies y al llegar a ella me agarra una ascendente buena, la giro hasta ver que el despegue ha quedado abajo de mi por lo menos 40 metros y con esta nueva altura me lanzo hacia Paso de Cortez. Para mi gran sorpresa, y por cierto bastante grata, veo que en vez de bajar mantengo mi altura. Parece ser que estoy sobre una banda de viento ascendente bastante definida y decido volar todo lo que pueda sobre ella.

La sensación de estar volando a esta altura es muy especial, la vela se arruga como si se fuera a desarmar para luego agarrar presión de nuevo. Los giros son con pinzas ya que el mínimo de freno hace que la vela gire sobre un eje cerrado y plano poniéndose en peligro de entrar en negativo. Hay que aplicar mucho peso para los giros y el vuelo activo se vuelve imprescindible. Los brazos aleteando como locos y el abdomen trabajando al 100% para mantener la vela volando lo mas estable posible.




Mariano Castelao (parapente amarillo) y yo (parapente azul)
Fotos. Leonardo Torres R.


Tras unos minutos en el aire los pies del Izta, con sus imponentes paredes de mas de 800 metros de altura, pasan a mi izquierda dándome un espectáculo increíble, una nueva perspectiva de la montaña, volteo hacia abajo y veo el lugar donde alguna vez nos protegimos de alguna tormenta, veo la caja azul de la cruz roja y sigo mi camino rumbo a la Joya. Hasta este momento no he bajado nada y me mantengo alto, volteo a ver para atrás y veo el despegue aun mas bajo que yo. Hasta este momento el vuelo ha estado relativamente tranquilo, o quizás es que vengo tan concentrado y volando tan activamente que no he sentido turbulencia fuerte.

En el momento en el que paso sobre el lugar donde yacen las cenizas de “el güero”, justo antes de llegar a la joya, siento una termal rica y la comienzo a girar, no se cuantas vueltas doy pero me doy cuenta de que estoy a la altura de las rodillas, después alcanzo la misma altura de la panza metros y comienzo a sentir un frío increíble en las manos y en el rostro. Calculo estar a más de 5100msnm aunque no lo puedo asegurar, mi altímetro marca 4800 pero lo mismo en el despegue marcaba 4300 cuando la altura real era 4600.

Volteo a ver hacia el otro lado y noto que fácilmente podré llegar a Paso de Cortes desde aquí, me relajo un poco y me doy tiempo para observar algo mas mi alrededor, el Popocatépetl soltando una fumarola azul que me indica la dirección del viento, el Izta enseñándome el pecho tras la panza y Amecameca parece estar a tiro de piedra, incluso pienso que seria posible llegar de puro planeo hasta allá, pero prefiero concentrarme en aterrizar en Paso de Cortes sabiendo que lanzarme a Amecameca seria lanzarme con viento en contra hacia lo desconocido.

Me centro sobre el refugio de Paso de Cortes y doy una vuelta de 360 grado para medir la deriva del viento. Noto que me lleva un poco más hacia Puebla y ratifico que el viento viene de la Ciudad de México. Así que escojo un camino de terracería que apunta hacia el viento y me propongo aterrizar sobre dicho camino.

Siento un viento en descendencia y comienzo a enroscarlo para bajar mas rápido, ahora mi mente solo piensa en el aterrizaje. Se que aterrizar aquí significa aterrizar a mas de 3800msnm y eso no me hace del todo tranquilo. Confío en que dejando volar bien la vela y frenando en buen tiempo será la clave de un aterrizaje sano.

Hago mi patrón cruzando sobre unas líneas de alta tensión y ya con 60 metros sobre el piso me enfilo, mi velocidad es buena y la dirección calculo que es la correcta, pero cuando llego a 30 metros del piso siento que mi velocidad aumenta repentinamente y comprendo que el viento aquí abajo sopla de la otra dirección, la tasa de caída es enorme por causa de la altura y se que no tengo tiempo de voltearme para enfrentar el viento así que me preparo para el impacto.

Piernas juntas y justo antes de tocar el piso hago un frenado a fondo para descomponer el factor vertical, el horizontal lo absorbo dando un par de maromas tipo militar que me dejan la boca llena de tierra y todo lo demás en buen estado.

QUE VUELAZO¡¡¡¡


La sensación:

Durante los siguientes dos días la sensación que me queda es la de incomprensión. Poco a poco comienzo a entender lo que sucedió.

Las escalas de la montaña son enormes, las paredes verticales de mas de 100 o 200 metros de alto y desniveles de mas de 2000 metros a los valles circundantes, la vista imponente de los volcanes y el Popocatépetl enorme con las fumarolas alcanzando alturas sobre los 6000 o 7000 metros.

Y esto te da una idea de la escala de las termales y fenómenos meteorológicos que se presentan en este increíble panorama. La distancia entre la zona de refugios y Paso de Cortes es de mas de 6 km. El desnivel cercano a los 1000 metros, o sea ¡¡¡un kilómetro vertical!!!.

Es la primera vez que alguien a volado desde aquí y aun tenemos la duda si es la primera vez que alguien haya volado desde algún punto de este volcán, la tercera cumbre mas alta del país.

El hecho de hacerlo sin receta, de comprender en un instante la física del mundo que te rodea, de saber que se puede hacer aun sin tener la certeza de algún camino recorrido, de ir marcando una nueva huella en un mundo donde de por si no existen huellas, te da una libertad enorme.

La sensación de estar subiendo sobre este gran mundo sin realmente entender que probablemente la termal sobre la que subes va a más de 10 metros por segundo perdiéndose la velocidad de ascenso en las grandes dimensiones del gigante. Solo después, tomando en cuenta la altura y el tiempo que te tomo subir hasta ella entiendes que no solo subiste, sino que subiste rapidísimo.

La escala de un parapentista de 1.8 metros en un mundo donde las escalas se miden no en metros sino en kilómetros, y uno, ahí colgado a mas de 2500 metros sobre el valle de la ciudad de México. La sensación similar a la de nadar en mar abierto y alejarse del bote que significa la seguridad, el contacto con la vida cotidiana.

El resultado es el de una soledad intensísima, el de dejar de pertenecer y comenzar a ser parte de lo que te rodea. Te conviertes en un numero de una ecuación aun incomprensible para el ser humano, te dejas llevar por la corriente del tiempo y del universo y dejas fluir tu cuerpo, mente y sentimientos en un mundo tan grande que solo cooperando te deja sobrevivir. Aquí la magnanimidad del ser humano desaparece y se convierte en lo que realmente es, en un simple pedazo de materia a disposición de fuerzas mucho mayores que cualquier idea. Aquí, pequeños y gigantes, estamos nosotros creyendo que el mundo nos pertenece y que controlamos, JAJAJA.

El vuelo del Izta fue la meta alcanzada y los sueños destrozados de muchos años. La esperanza y el propósito mismo de una vida que desaparece para dar paso a otra mas grande, con horizontes mas lejanos. Una vida completa que da pie a otra vida por completarse, y una sensación de inmortalidad instantánea, de saber que la muerte puede llegar y llevarte y te puedes dejar llevar sin el menor remordimiento de dejar cosas inconclusas o de abandonar nada. El estar completamente satisfecho con cada instante de tu vida, con la libertad de no aferrarte a un pasado ni a un futuro, con el hecho de comprender de que la materia es inconexa y que las ideas son solo inventos que se pueden destruir para inventar nuevas de forma totalmente satisfactorias. Dejarte llevar a una vida ideal para acomodar la muerte como un suceso mas. Saber que el fin ya es honorable de por si.

Pienso seguir subiendo montañas para volarlas, para apreciar no solo el aspecto terrenal, sino también incluir en la ecuación de mi felicidad el aspecto aéreo, el probar con mis ojos y sentidos todo lo referente a mis montañas que regresan a ser parte del centro de mi vida.

Tras mi accidente ya no he podido escalar mas, por ende el reto de las montañas se había convertido en dar paso atrás, dejar las rutas técnicas mas complicadas para solo caminar. Ahora se me abren de nuevo las esperanzas de seguir explorando ese mundo enorme que me encanta y que me llena de vida. La cumbre ya no será el fin del ascenso y podré cumplir con ese delicioso sueño de poder caminar aun más alto que el punto de tierra o roca mas elevado.

5000 metros. Y aun encuentro termales y posibilidades de seguir ascendiendo. Esto fue lo que rompió con todas mis expectativas, lo que me enseño las posibilidades de elevarte y de respirar el aire enrarecido de lo enorme, del baile con el gigante.

Lo puedo comparar con el momento crucial de la novena sinfonía de Beethoven, o el comienzo del segundo concierto para piano de Rachmaninof ese momento donde todos los vellos del cuerpo se erizan y un rush de adrenalina corre por todo el cuerpo y las lágrimas corren por un rostro enardecido. Si nunca has sentido esto entonces no podrás comprender nada de lo que escribí arriba.

Estamos vivos hasta que dejemos de estarlo, mientras tanto:

VIVAMOS.



Añadido:  Miércoles, 12 Abril, 2006
Escrito por:  Alejandro Pérez R.
Puntuación
Visitas: 633
Idiomas disponibles : spa

  

[ Volver al índice de los artículos ]


Nota legal: Este es el portal oficial de la ANPYP (Asociación Nacional de Papalotes y Parapentes, A. C.) Todos los nombres, logotipos de marcas y productos tratados en este portal pertenecen a sus respectivas compañías que poseen sus correspondientes derechos de propiedad, aún si estas no poseen Copyright ©, registro intelectual y/o derechos reservados. Las imágenes e información mostrados en el contenido de la ANPYP.ORG son publicados con fines informativos y no de lucro así como sin intención o afán de dañar a las respectivas compañías propietarias y/o a su competencia. El portal ANPYP.ORG no se responsabiliza por la información o comentarios de terceros en noticias o comentarios, los comentarios en los tableros de los foros son responsabilidad directa del autor así como los comentarios y noticias publicados en este portal no necesariamente reflejan la opinión de la Asociación Nacional de Papalotes y Parapentes, A. C. ANPYP.ORG © 2005 es un portal creado y administrado por "Fink!_©" (Hector Martin)